La alimentación de los perros mini toys

Cada cachorro tiene necesidades nutricionales específicas que varían en base a la edad, pero también a la raza. En relación con el peso, los cachorros de raza mini tienen un metabolismo más rápido y alcanzan su peso adulto antes que las razas más grandes. Ya cuando tienen alrededor del año alcanzan su peso de adulto, mientras que los cachorros de talla más grande llegan al tamaño de adulto cuando tienen los 2 años de edad.

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Debido a este metabolismo nuestros amigos de talla pequeña ya desde los 12 meses pueden alimentarse con alimentación de «adulto» y en proporción a su tamaño, necesitarán una cantidad superior de proteínas, grasas, calcio y fósforo para el desarrollo de los huesos, músculos y otros tejidos ya que su desgaste de energía en proporción es mucho mayor, por ejemplo un pomerania necesita en proporción más del doble de calorías de un gran danés.

Cuando son cachorros el sistema inmunitario está en proceso de maduración, los huesos crecen y se fortalecen los músculos, por lo que necesitará la combinación correcta de nutrientes para mantenerlo en un buen estado de salud. Pero hay que prestar atención al crecimiento porque sin la alimentación correcta podría experimentar problemas de salud.

Los perros de talla pequeña son propensos a sufrir problemas de salud oral como la acumulación de sarro y enfermedades en las encías además de tener un mayor riesgo de experimentar algunos problemas del corazón, de la piel, trastornos en los oídos y en los ojos.

No es aconsejable dar el alimento en menos de tres dosis diarias, ya que el estómago de los perros pequeño, tiene menos capacidad y el sistema digestivo es a menudo más delicado.

El cambio del alimento para cachorro al de adulto se debe hacer de manera gradual, mezclando el nuevo alimento con el de cachorro. Para aquellas razas que tienden a la obesidad, se recomienda seguir las recomendaciones del veterinario.

En general, los perros pequeños viven muy en contacto con nosotros, lo que puede causar que se les mime en exceso con sobras de nuestra comida. Estas pueden causarle problemas de salud importantes como la diabetes, enfermedades del corazón o enfermedad del hígado y predisponerle a la obesidad.

Es muy importante no dar a nuestro cachorro restos de nuestra comida, porque: además de poder sufrir sobrepeso, también podría estar más predispuesto a convertirse en un perro mimado y caprichoso. Deberíamos recordar que aunque de vez en cuando le demos alguna golosina, el perro se debe alimentar exclusivamente con alimentos específicos para él.

La mejor alimentación es la que tiene en cuenta las necesidades específicas en función del tamaño, la edad y el estilo de vida del perro como los que hay en el mercado que tienen en cuenta las diferentes necesidades de cada perro, evitando enfermedades.

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