El pienso para nuestros perros: Lo que no te cuentan.

LO QUE NO TE CUENTAN SOBRE EL PIENSO PARA PERRO

Cuando decidimos tener un perro, hay muchos aspectos a tener en cuenta. Uno de los más importantes es la alimentación. El tema es muy complejo, y existen muchas formas de alimentar a nuestra mascota. Más adelante profundizaremos sobre otros métodos, pero hoy me gustaría hablarte sobre lo que sé del pienso para perro.

Por nuestra experiencia en tener muchos perros, podemos saber que es bueno y que no para nuestros perros, puramente por experiencia.

Si te pones a investigar y a leer la letra pequeña de los piensos, es realmente preocupante.

Incluso muchas de ellas, muy preocupantes.  Era difícil encontrar un pienso de calidad,
y lo peor era que las grandes marcas comerciales, normalmente eran las que
ofrecían un producto peor.

Hay muchas webs que explican  el proceso de fabricación del pienso y de sus componentes. Te aseguramos, que te van a horrorizar casi todas ellas.  Descubriras verdades incómodas que las marcas comerciales tapan con sus campañas de marketing.

A continuación te expongo en esta lista las características habituales de estos piensos:

  •  Los subproductos cárnicos: se les llama así a los deshechos de los
    animales de los mataderos que no se utilizan para el consumo humano.
    Suelen tener de todo menos carne: picos, pelos, cuernos, pezuñas,
    plumas…Aunque carece de valor nutritivo ya que no es digerible, suma
    en el porcentaje de proteína.
  • Cenizas y harinas: se les llama cenizas y harinas a los restos de
    animales cocinados a altas temperaturas (incinerados), eliminando
    grasas, proteínas e hidratos de carbono. Lo que queda es la materia en
    crudo, sin humedad. Normalmente nos sirven para calcular el contenido
    mineral del alimento para mascotas. En muchos piensos comerciales, el
    porcentaje de cenizas es más alto de lo recomendado, ya que es un
    producto barato para la industria y aumenta fácilmente el volumen del
    pienso. Cuando hay más mineral del recomendado, el perro no lo puede
    absorber y no le resulta saludable, incluso puede llegar a ser dañino.
  •  Cereales: igual que con los subproductos cárnicos, los cereales que
    contienen los piensos comerciales, no son más que los restos de
    cáscaras y cereal en mal estado de la industria alimentaria humana.
  • Conservantes: como la calidad del “alimento” es desastrosa, para
    potenciar el sabor y hacerlo más apetecible a los perros, se ponen todo
    tipo de saborizantes artificiales. Hay algunos antioxidantes químicos
    como la etoxiquina, el butilhidroxianisol (BHA) y el butilhidroxitolueno
    (BTH) que son muy perjudiciales para la salud. Concretamente, la
    etoxiquina es tóxica y se considera un pesticida prohibido en alimentos
    para consumo humano. El BHA i BTH son sustancias químicas
    consideradas peligrosas ya que estudios científicos los relacionan con el
    cáncer.
  • Pulpa de remolacha: se trata de un deshecho de la industria azucarera,
    que se utiliza para evitar que los perros hagan muchas heces. Cuando la
    pulpa pasa por el tracto intestinal, ésta absorbe mucha agua y se hincha,
    provocando dificultades para la normal circulación de las heces ya que se
    endurecen, y favoreciendo los gases. De este modo aparece el
    estreñimiento y las dificultades para defecar.
    Después de leer toda esta información, decidimos ir a tiendas de mascotas
    para leer detenidamente los ingredientes y porcentajes de las diferentes
    marcas de pienso para averiguar si era verdad todo lo que habíamos
    descubierto. Y la verdad es que todos utilizaban el mismo tipo de ingredientes.
    Marcas reconocidas, que gastan millones en publicidad, y resulta que fabrican
    y venden basura.
  • Sólo nos cuentan el 30%

cachorro comiendo Nos dimos cuenta de un hecho aún más preocupante. Al sumar los porcentajes
de cada ingrediente, en la mayoría de los casos no superaban el 30% de la
composición. Eso significaba que especificaban los ingredientes de una tercera
parte del saco de pienso, el resto te lo tenías que imaginar…y con todo lo que
ya sabíamos, imaginar era lo peor que podíamos hacer. Haz la prueba con la
información de tu saco de pienso.

Los eufemismos de las etiquetas.

Hay muchas formas de nombrar los ingredientes del alimento para perro.

¿Si sabes que una marca tiene como principal ingrediente la carne, porqué lo llama
proteína de ave deshidratada o hidrolizado de proteínas deshidratadas? ¿qué
es la fibra bruta? ¿Y las grasas (sin especificar más)?.

Además, la industria de la alimentación para mascotas ha ido adaptando los nombres de los ingredientes, según se ha ido denunciando su mala utilización.

 Consejos para detectar un buen pienso

Aunque la mayoría de piensos para perro tienen una composición de dudosa calidad, y sería muy recomendable buscar alternativas más naturales, quiero darte una lista de los mínimos que debería tener un pienso bueno para tu perro:

  1. Carne apta para consumo humano: busca en la etiqueta que
    especifique que la carne es apta para consumo humano. Así te aseguras
    que no se trata de restos de mataderos y animales enfermos. Imagino
    que querrás darle a tu perro algo tan bueno como para que lo pudieras
    comer tú. Es más, recomiendo que especifique de qué carne se trata. Por
    ejemplo: no es lo mismo que diga carne de pollo, a que diga carne de
    pollos suizos de granja.
  2. Que la carne sea el primer ingrediente: muchas veces nos encontramos en los porcentajes de las etiquetas, que hay carne pero que el principal ingrediente son los cereales. Es importante que el perro
    consuma cereales, pero no hay que basar su dieta en ellos por encima de
    la carne.
  3. Evitar subproductos y derivados: como te he comentado antes, los
    subproductos no sabemos a ciencia cierta lo que son, seguramente
    restos de dudosa procedencia, así que intenta que tu pienso no los lleve
    en su composición.
  4. Cereales: éstos deben ser enteros e integrales, ya que los restos y
    refinados forman parte de los deshechos de la industria alimentaria
    humana y no aportan los nutrientes y vitaminas necesarios. Simplemente
    sirven de relleno para engrosar el peso del pienso.
  5. Grasas: evita el pienso que diga que contiene grasas sin especificar.
    Necesitas más información y saber qué tipo de conservantes naturales
    contienen.
  6. Revisa la fecha de envasado y caducidad: un buen pienso no puede
    conservarse durante años, a menos que esté atiborrado de conservantes
    químicos. Una vez abierto, se va ranciando y además de tener mal sabor,

Puede ser muy dañino para tu perro ya que las grasas rancias provocan oxidación del organismo, enfermedades y alergias. Un buen pienso tiene fechas de caducidad no superiores a los 3 meses. Por este motivo, te recomiendo que compres el tamaño de saco según el consumo de tu mascota.

Toda esta información te servirá para haceros una idea de lo que se cocía en las ollas de la industria alimentaria para mascotas. En ésta web descubrimos muchas de las verdades incómodas, y consejos que hasta hoy llevamos con nuestros perros.

Os proponemos hacer un experimento. Suma el porcentaje de los ingredientes del pienso que das habitualmente a tu perro.

¿Creer que te indicará el 100% de su composición?
Luego haz lo mismo en el supermercado: mira las etiquetas de las marcas comerciales, o peor, de las marcas blancas, y descubrirás más verdades incómodas.

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